domingo, 15 de febrero de 2015

De Burruezo a Berruezo, ¿una corrección histórica?


Hoy día a las personas que nos apellidamos Berruezo nos puede parecer una cacofonía las variantes como Burruezo, Burrezo, Barruezo, Barrueco, Berrueco, Borruezo... No obstante, todas estas deformaciones fruto de errores caligráficos deben derivar un mismo apellido común que, según mi investigación, lo más probable es que fuese Berrueces, apellido toponímico referente al municipio vallisoletano de mismo nombre. Apoyando esta teoría se puede observar el Repartimiento de Sevilla del siglo XIII en el que aparecen los nombres del caballero de linaje Gonzalo Ruiz de Berruezes y el Maestre Pedro de Berrueze. Esta (posiblemente correcta) atribución a Berrueces no deja de ser una hipótesis basada en indicios.

A nivel genealógico mi estudio abarca con exactitud histórica desde el siglo XVI al presente y he podido constatar que, al menos, desde el siglo XVI hasta mediados del siglo XIX el apellido de mi familia era Burruezo o, en su versión de escritura visigótica, Burrueço.

A mediados del siglo XIX se produjo el punto de inflexión y cambio de Burruezo a Berruezo, quizás motivado por una profunda reflexión histórico-caligráfica que debió hacerse el Brigadier de Ejército D. José Antonio Berruezo y Berruezo. A este hombre castrense, Berruezo por partida doble y casado a su vez con una Berruezo de una rama del norte de España, debió llamarle la atención un apellido tan vinculado a su vida. Es posible que, al conocer a otros Berruezo del norte de España, llegara a la conclusión de que los Burruezo (apellido con el que fue doblemente bautizado) del levante almeriense estaban en un error histórico y solicitara la rectificación de su partida de bautismo y la de sus hermanos. En la partida de este militar nacido en Vera (Almería) el 10 de febrero de 1811 viene el siguiente comentario marginal: 

“En auto del Sr. Previsor Vicario General de este Obispado (Almería) en fecha 7 de julio de 1866 me manda hacer las enmendaturas que se observan en la presente partida de Berruezo en vez de Burruezo como equivocadamente estaba escrito. Vera, 17 de julio de 1866. Juan Romero y Ramos.” 

No queda claro el motivo que provocó este cambio puntual tras siglos de apellidarnos Burruezo, pero ya sea por intercesión de este importante militar, una decisión propia del Obispado de Almería o por otros familiares, lo cierto es que a partir de mediados del siglo XIX los Burruezo del levante almeriense pasaron a apellidarse Berruezo. Se puede decir, por tanto, que el apellido Berruezo de mi rama familiar tiene una longevidad de unos 160 años.

Asimismo, se dio la paradoja de que familiares que residían en otras provincias ajenas a este cambio en el apellido siguieron denominándose Burruezo. Existen, por tanto, tanto hoy día como en su época, personas apellidadas Berruezo y Burruezo que son familia a pesar de tener aparentemente distintos patronímicos.

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