domingo, 28 de agosto de 2016

Cuando Garrucha rindió tributo a la memoria de Cánovas del Castillo


D. Antonio Cánovas del Castillo
El 8 de agosto de 1897, en Balneario de Santa Águeda (Guipúzcoa), el presidente del gobierno, don Antonio Cánovas de Castillo, fue asesinado a tiros por el anarquista italiano Angiolillo. Una ola de consternación sacudió a toda España y el país, conmocionado, se vistió de luto.

El artífice de la Restauración Borbónica, padre del turnismo y uno de los políticos españoles más brillantes de todos los tiempos acabó de esta manera tan atroz su existencia. El gran Hombre de Estado que trajo la ansiada estabilidad política a España caía a manos del vil terrorismo.

Todos los municipios españoles se sumaron con gran dolor al luto que embargó en esos momentos a la Nación. 

El entonces Alcalde de Garrucha, el conservador D. José Arqueros Gerez, acordó, en la sesión plenaria del 29 de agosto de 1897, celebrar honras fúnebres en honor del malogrado Presidente el 3 de septiembre en la Iglesia Parroquial de San Joaquín. Y con toda la pompa posible se celebró solemne misa de réquiem, a la que acudieron todas las autoridades y demás fuerzas vivas del municipio.

Asimismo, unos días más tarde se acordaría inmortalizar la memoria del célebre estadista en Garrucha:

El Sr. Presidente (D. José Arqueros Gerez) hizo presente a la Corporación, que cumpliendo con un acto de gratitud a la memoria de nuestro malogrado ilustre Jefe, el Excmo. Sr. D. Antonio Cánovas del Castillo, Presidente que fue del Consejo de Ministros, tenía proyectado conmemorar su nombre, designando con el mismo una de las calles de esta población, y creía del caso que la Corporación señalara la que tuvieran conveniente.
El Municipio, hecho cargo de lo expuesto por la Presidencia y, creyendo justo el pensamiento convenido por la misma, ACORDÓ: que desde hoy se sustituya el nombre de Calle del Congreso por el de Paseo de Cánovas del Castillo, autorizando al Sr. Alcalde para que estampe el nombre de dicho al principio de referida calle y varíe el nombre con que le viene titulando, en la documentación que se relacione con la misma.
(Actas Capitulares. Garrucha, 26 de septiembre de 1897)

Y así, de esta forma, una de las principales calles del municipio, la histórica del Congreso pasaba a denominarse Paseo de Cánovas del Castillo. Un bello gesto póstumo el que tributaron los garrucheros al insigne político malagueño. Con este nombre se mantuvo más de 30 años, hasta que con el advenimiento de la II República en 1931 pasó a denominarse Avenida de José Asenjo. No obstante, tampoco será éste su nombre definitivo y seguirá cambiando a lo largo de los años hasta llegar al actual, el bien conocido por todos como Paseo del Malecón. La avenida más famosa y turística de Garrucha.

Paseo de Cánovas del Castillo en 1926
(Archivo Diputación de Almería)


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