martes, 1 de mayo de 2018

Pedro Juaristi, el Alcalde vasco de Garrucha



D. Pedro Juaristi y su mujer Dña. Aurora Municha
Extraída del libro "La Guerra Civil en Garrucha. Violencia
republicana y represión franquista (1936-1945)", pág. 257
Natural de Bilbao, don Pedro Juaristi Landaida llegó a Garrucha a finales del siglo XIX como Administrador de los negocios de la Casa Chávarri, que explotaba las minas de hierro de la cercana Sierra de Bédar. Cuando pisó Garrucha por primera vez, seguramente no se imaginaba que aquel municipio levantino terminaría por conquistarle el corazón. Ya fuese motivado por la bonanza del clima, la deliciosa gastronomía, la simpatía de los lugareños o porque fue la patria chica de sus hijos, lo cierto es que acabó involucrándose activamente en el porvenir de Garrucha y llegó a sentirse profundamente garruchero.

Como representante de una de las casas empresariales más importantes de las que se habían establecido en el levante almeriense, se dedicó, desde la Casa-Gerencia de la Marina de la Torre, a la gestión de los negocios mineros y agrícolas que tenían los Chávarri en la zona. Pero el bilbaíno fue mucho más allá; entabló buena amistad con las fuerzas vivas de Garrucha y rápidamente se hizo un hueco junto a los prohombres del municipio de principios del siglo XX.

Con la instauración de la Dictadura de Primo de Rivera, fue Alcalde de Garrucha de 1924 a 1930. Un gesto que denota cómo era su persona fue que, pese a ser designado Presidente del Ayuntamiento por disposición gubernativa, pidió que su elección como Alcalde fuese ratificada por todos los concejales, ya que no entendía gobernar y administrar los bienes del municipio sin una verdadera compenetración del pueblo y sus compañeros de Corporación. Votada la particular petición, fue reafirmado en el cargo por unanimidad.

Como Alcalde, Juaristi tuvo entre sus metas principales que Garrucha contase con el ansiado Puerto Refugio y una Fábrica Municipal de Electricidad. Asimismo, solicitó la construcción del ferrocarril de Garrucha a Zurgena para tratar de reactivar la dañada economía garruchera e hizo las diligencias oportunas para la edificación de dos nuevas escuelas con las que poder escolarizar a cerca de 800 niños, dada las escasas y dispersas infraestructuras educativas con que contaba el municipio. También es reseñable la gran preocupación que siempre mostró por la sanidad pública, destacando su actuación contra la epidemia de tifus que afectó a Garrucha en 1929 y que le valió la Cruz de la Orden Civil de la Beneficencia. En suma, don Pedro Juaristi fue un Alcalde bienhechor y una prueba de ello es el siguiente laudatorio que le dedicó la Corporación Municipal:

[…] Y a continuación el Sr. Fernández, al aplaudir la actuación activa y eficaz del Sr. Alcalde (D. Pedro Juaristi), hace votos porque esté muchos años ocupando la Alcaldía para bien de los intereses del Pueblo de Garrucha.
El Sr. García Caparrós se adhiere a las anteriores manifestaciones y dice que hoy más que nunca debe existir una cohesión indestructible entre los Concejales y el Alcalde, que tantas pruebas está dando de actividad y amor al Pueblo.
El Sr. Presidente contesta agradeciendo las palabras laudatorias para su persona, que acaba de oír; y asegura que, aunque no es nacido en Garrucha, es garruchero de corazón y que se encuentra dispuesto a seguir trabajando con el mayor entusiasmo, llegando si es preciso al sacrificio, en pro de los intereses del Pueblo, al frente de cuyos destinos se halla […]
(Actas capitulares. Garrucha, sesión de 21 de abril de 1928)
Por otro lado y como curiosidad, en el cenit de su poder local, no se olvidó de dónde venía y para quién trabajaba, y le tributó un gran homenaje a su jefe. En 1926 el Ayuntamiento nombró a D. Benigno Chávarri Salazar, primer Marqués de Chávarri, Hijo Adoptivo de Garrucha y al Paseo de la Marina le puso el nombre de “Paseo del Marqués de Chávarri”. Todo un reconocimiento al aristócrata que revolucionó e impulsó la minería del levante almeriense.

El término de la Dictadura apeó a Juaristi de la Alcaldía, aunque siguió teniendo un peso destacado en la vida pública del municipio. Fue presidente del Patronato del Cementerio hasta su desaparición en 1932, asociación ésta de gran importancia en Garrucha, pues como comenta el historiador Juan Grima en su libro “Memoria Histórica, Fotográfica y Documental de Garrucha (1861-1936)”: «este Patronato será una de las instituciones más volcadas y representativas del mundo de la cultura en Garrucha durante el primer tercio de este siglo, siendo su labor a todas luces encomiable. Entre sus actividades usuales destacarán la organización de fiestas, conciertos, corridas de toros, veladas de teatro, exposición de películas, rifas, etc.»

A veces la vida no es justa y, por desgracia, ejemplo de ello fue el caso de don Pedro Juaristi. Garrucha representó para él lo mejor y trágicamente lo peor, al punto de costarle la vida. Preso por el Comité Revolucionario Antifascista del Frente Popular de Garrucha, fue asesinado a tiros en el río Antas la noche del 3 al 4 de octubre de 1936 junto a otras 13 personas. Tenía 66 años. A su muerte se sumará unos meses más tarde la de su hermano don José María, abogado y político carlista, Diputado a Cortes en 1919-1920, que fue asesinado en Bilbao el 4 de enero de 1937 en el Colegio de los Ángeles Custodios.

Mausoleo-panteón de la familia Juaristi Municha en el cementerio de Garrucha.
Aquí descansan los restos de D. Pedro Juaristi Landaida junto a algunos de sus hijos fallecidos en edad infantil.


4 comentarios:

  1. No soy garruchero, pero sigo con asiduidad este Blog por su relación con la historia industrial del resto de nuestra región autónoma. Ya quisieran otras ciudades disponer de trabajos como éste, donde se aunan efemérides locales con el devenir de su economía e incluso de su proyección artística.
    Sin embargo, mi intervención está motivada por la incomprensible ausencia de COMENTARIOS para unas entradas de correctísima sintaxis y depurado estilo literario, nada frecuentes en la Red. El autor, que denota amplio bagaje cultural y apasionado amor a Garrucha -tierra de sus antepasados-, debe sentirse a veces predicador en el desierto... Lo que no cuadra con las numerosas visitas que se contabilizan en Blogger para los distintos capítulos.
    Es por esto, que me atrevo humildemente a invitar a esos lectores a intervenir a través de COMENTARIOS, cuestionando, preguntando e incluso discrepando en sus contenidos, con la seguridad de que serán cumplidamente respondidos. En ello deberían implicarse munícipes, personal docente, funcionarios cualificados y profesionales de tan amplio espectro intelectual como afortunadamente conforman vuestra bella población almeriense.
    Vuestras intervenciones complementarán los capítulos de este libro, cuyo fin es ser 'interactivo' y así perdurarán en este medio, abierto a todos gracias a las nuevas tecnologías.

    Ruego perdonen me haya extendido, pero he creido una obligación dar este "aviso a navegantes", para el mejor desarrollo de tan excepcional trabajo.

    Con un sincero y cordial SALUDO para cuantos amáis esa bella tierra,
    gonzalo.

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    1. Gracias por el comentario, amigo Gonzalo.

      Un abrazo.

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  2. Mi marido es descendiente de don Pedro juaristi, mi marido y mi hija son los únicos juaristi que hay en garrucha y sabemos la historia de don Pedro

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    1. Gracias por su comentario. Me alegra mucho poder contactar con la familia Juaristi, si posee y desea compartir información documental o gráfica de don Pedro Juaristi, para difundir aún más la importancia de su antepasado en la historia de Garrucha, puede ponerse en contacto al correo: losberruezoblog@gmail.com

      Un cordial saludo y gracias.

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