viernes, 22 de mayo de 2015

La boda de Don Bernardo Berruezo Gerez en 1902


Esta entrada del blog constituye un importante acercamiento a las costumbres sociales de la alta burguesía del levante almeriense hace más de cien años. Particularmente se centra en el enlace matrimonial, desde la ceremonia de "tomarse el dicho" hasta la boda. Es de destacar el hecho común dentro de esta élite social de celebrar la boda en una casa habilitada con capilla y no en la Iglesia como se hace hoy día o también el hecho habitual en la época de que la novia fuese vestida de negro con un ramito de azahar (símbolo de pureza) sobre el pecho, todo un conjunto de tradiciones de la sociedad de principios de siglo XX.

D. Bernardo Berruezo Gerez
Col. José Berruezo García
Cortesía Juan Antonio García Berruezo
El 20 de febrero de 1902 Garrucha se vistió de gala y fiesta. El soltero de oro, el célebre periodista, comerciante y político Don Bernardo Berruezo contraía matrimonio con Doña Isabel Cervantes García. Ella era hija de Don Francisco Cervantes Rosa y Doña Isabel García Trabalón. La novia pertenecía a una familia veratense de prestigio, su padre era propietario, industrial y político, concejal del Ayuntamiento de Garrucha en 1885; su hermano era D. Diego Cervantes García, un conocido y destacado Capataz Facultativo de Minas en el levante almeriense; sus tíos eran el ilustrado Presbítero de Vera Dr. D. Antonio Cervantes Rosa, que fue Director del Colegio San Felipe Neri de Vera, Doctor en Filosofía y Letras, Licenciado en Sagrada Teología y Derecho Civil y Canónico, Dignidad de Arcediano de la Santa Iglesia Catedral de San Sebastián, Catedrático y Director del Real Colegio de San Lorenzo de El Escorial, Deán de la Catedral de Santa María de Gerona, y Don Pedro Cervantes Rosa, Abogado de los Tribunales de la Nación, propietario del colegio San Felipe Neri de Vera y juez municipal propietario de Taberno (Almería).


Diferentes noticias sobre el enlace matrimonial fueron recogidas en el periódico garruchero El Eco de Levante, su redactor más carismático y alegre se casaba:
Se nos casa
Nuestro querido compañero de Redacción, el activo comerciante y simpático escritor Bernardo Berruezo, convencido de que el más perfecto estado del hombre es el de casado, se ha decidido al fin, y muy en breve se unirá en eterna coyunda con la dueña de sus pensamientos, la que con sus hechizos hace latir su corazón.

A este efecto, sabemos que los respetables padres de nuestro amigo han hecho la petición de la mano de la bellísima y simpática Señorita Isabel Cervantes García, y que la boda se celebrará muy pronto.

(El Eco de Levante, Garrucha, 31 de mayo de 1901)

ESPONSALES
El sábado ocho del actual a las 9 de su noche, tuvimos el gusto de asistir a la ceremonia de tomarse el dicho de nuestro amigo D. Bernardo Berruezo y su novia la hermosa señorita Dª Isabel Cervantes García.

El acto se celebró en casa de D. Gonzalo Plá, hermano político de la prometida y sólo asistieron las personas de la familia y los testigos. Allí estaban, pues, con su simpática hija María, D. Francisco Berruezo y su señora Dª María del Mar Gerez, padres del novio; D. Francisco Cervantes, padre de la novia; D. Simón Fuentes, su esposa (Dª Concha Berruezo Gerez) y su graciosa hija Juanita; D. Pedro Berruezo y su señora Dª Laura Segura; y los testigos D. Juan Francisco Berruezo, D. Antonio Lacal y D. Pedro Gea. El Sr. Cura párroco D. Juan Bautista Sánchez recibió la promesa de los futuros esposos.

La novia, que vestía elegante traje color marrón, se presentó al ceremonial acompañada de la bellísima valenciana señorita Amparo García Plá; y acabado el acto, los concurrentes fueron espléndidamente obsequiados con dulces, licores y habanos.

Tanto el Sr. Plá, como su simpática señora Dª Mariana Cervantes, hermana de la novia, dueños de la casa, se esforzaron por atender a los convidados, haciendo que la velada se pasara muy agradable.
Tenemos entendido que la boda se celebrará dentro de breves días.

(El Eco de Levante, Garrucha, 16 de febrero de 1902)
EL ECO DE LEVANTE DE BODA
Hemos estado de fiesta, pero en una de esas fiestas de familia que dejan gratos recuerdos por ser origen de la constitución de un nuevo hogar, de la consagración de un amor sincero, de la creación de una nueva familia.

En la noche del 20 del actual y en el domicilio de nuestro amigo D. Gonzalo Plá, se celebró la boda de nuestro querido compañero Bernardo Berruezo, con la hermosa y simpática señorita Isabel Cervantes García. Esta es la fiesta a la que nos veníamos refiriendo.

Con tal motivo congregóse allí lo más selecto de la buena sociedad de Garrucha, dando así prueba evidente de las grandes simpatías que las distinguidas familias de los jóvenes esposos tienen en este pueblo, y de las que ellos mismos inspiran a cuantos nos honramos con su amistad.

Novia anónima vestida de negro con
ramito de azahar sobre el pecho.
Hacia 1900.
A las 9 y media presentóse en la capilla improvisada la hermosa desposada, vistiendo elegantísimo traje de seda negro con el simbólico azahar sobre el pecho y la negra cabellera, y a los poco momentos quedaba unida en indisoluble lazo a nuestro amigo del alma, a nuestro Bernardo – como le llamamos familiarmente en esta casa – recibiendo la bendición nupcial del Sr. D. Juan Bautista Sánchez Moreno, Cura párroco de este pueblo, y siendo apadrinados por D. Francisco Cervantes y Dª María del Mar Gerez de Berruezo, padre el primero de la recién casada, y madre la segunda del novel marido, y figurando como testigos D. Juan Francisco Berruezo, D. Antonio Lacal y D. Pedro Gea.

Relatar la infinidad de placeres y enhorabuenas que en aquellos momentos recibieron los felices esposos, sería tarea interminable. Baste decir que la emoción nos embargaba a todos en aquellos momentos, y que de todos los pechos salían fervientes votos por la felicidad de quienes, tras muchos años de constancia y mutuo cariño, veían logrados aquellos sueños de ventura, aquellos anhelos por jurarse fe eterna ante el altar.

Si Dios oyó nuestro ruegos, que no lo dudamos, tanto ella como nuestro buen amigo serán todo lo felices que merecen, y disfrutarán de una luna de miel inacabable, eterna.

Difícil tarea es la de dar cuenta de todas las personas que concurrieron a la fiesta, y en la imposibilidad de que la memoria nos sea fiel por completo, pedimos perdón a aquellas personas que no citemos por involuntario olvido.

Y allá van los nombres: la Sra. Mª del Mar Gerez, ya citada como madrina, Dª Reyes García, las Sras. Cervantes de Plá, Berruezo de Fuentes, Segura de Berruezo, González de Cervantes (D.D.), Chasserot de Segura, Martínez de Berruezo (D.M.), Planells de Lacal, Fuentes de Fuentes (D.J.), Berruezo de López Campos, Morales de Oliva, Gerez de Quesada, Gerez de Rodríguez, Asensio de Sánchez, Chereguini de Bueno.

Las bellas y elegantes Srtas. María Berruezo, Amparo García Plá, Enriqueta Moldenhauer, Emilia, Carmen y Juanita Segura López, Ángela Gerez, Teresa y Emilia Segura Cayuela, Gloria Lacal, Ana y Andrea Flores Beltrán, Isabel y Gloria Morales; y las no menos bellas señoritas de Vera, Isabel y Soledad Ruiz, Antonia González y Lola González Ramírez.

El sexo fuerte estuvo bien representado; asistió casi todo lo principal del pueblo, y el elemento joven, que bromeó y obsequió a las muchachas.

Se notaron sensibles ausencias, como la de la señora de D. Rodrigo Cervantes, a quien retuvo en cama una indisposición, y la familia de D. Pedro Gea, por la reciente desgracia de que damos cuenta en otro lugar.

Los concurrentes fueron obsequiados espléndidamente con dulces, licores, champagne y habanos, durando la fiesta hasta hora avanzada, en medio de la mayor alegría.



EL ECO DE LEVANTE envía su sincera enhorabuena a ambas familias, y un cariñoso saludo a los jóvenes esposos.

Hemos tenido la ocasión de visitar la casa de los desposados, puesta con exquisito gusto, y en ella admiramos los numerosísimos y preciosos regalos que han recibido.

Hubiéramos querido publicar la lista de ellos, pero la excesiva modestia de nuestro compañero nos lo ha vedado.

(El Eco de Levante, Garrucha, 22 de febrero de 1902)
Omisiones
Al publicar la lista de las señoras que asistieron a la boda de nuestro querido compañero D. Bernardo Berruezo, omitimos por involuntario olvido, los nombres de la Srta. Francisca Hernández y de las señoras Pérez de Segura (D.J.), Bernabé de Salas y Cervantes de Hernández, a quienes rogamos que sean indulgentes con nuestra falta de memoria.

(El Eco de Levante, Garrucha, 5 de marzo de 1902)


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