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Miembros de la familia Berruezo junto a otras personalidades del levante almeriense. Hacia 1875. Fot: J. Rodrigo
(Extraída de Memoria fotográfica de Garrucha (1838-1936). La Historia Quieta. Vol. III. Autor: Juan Grima Cervantes) |
Los Berruezo, que ostentaron
una posición destacada durante la Edad Media y Moderna, donde fueron
hacendados, Caballeros de Alarde, miembros de Concejos Municipales y Alcaldes
Ordinarios, vivieron una gran época de esplendor a partir de la segunda mitad del siglo XIX.
Puede decirse que con el inicio
de la década de 1840 comenzó la forja del Imperio
de los Berruezo. En pocos años, crearon un considerable señorío que se extendió por más de una
decena de municipios de Almería y Murcia, y que fue gobernado desde Garrucha. Las
importantes actividades comerciales e industriales que llevaron a cabo, así
como una gran cantidad de propiedades diseminadas por la provincia almeriense,
convirtieron a la Casa Berruezo en una de las más respetadas del levante
almeriense, ejerciendo una notoria influencia política y económica en Garrucha
durante 100 años.
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D. Francisco Berruezo López. 1864.
Fotógrafo: Pérez de Zafra
Col. José Berruezo García Cortesía Dolores Peyrallo Pérez |
Quizá el éxito del imperio familiar fue, aparte de su
diversificación empresarial, que no dependió de la buena gestión de una única
persona sino que hubo un relevo generacional que fue capaz de mantenerlo y
expandirlo. Varios son los nombres a los que los Berruezo deben buena parte de
su historia en el mundo de los negocios. En una primera generación podemos citar
a los fundadores de la Casa: los hermanos Berruezo Ayora, donde sobresalen don
Manuel, don Francisco y don Antonio, así como su primo don Pedro Berruezo Soler; en una
segunda se pueden mencionar a don Francisco Berruezo López, don Cleofás Berruezo Castaño, don Pedro
Antonio Berruezo García, don Cleofás Berruezo Gálvez, don José Segura Berruezo
y don Juan Francisco Berruezo Torres; y en una tercera generación es de
destacar la saga de hermanos don Pedro, don Bernardo y don Francisco Berruezo
Gerez.
Su imperio comercial, que perduró hasta el primer tercio del siglo XX, llevó a
la Casa Berruezo a mantener relaciones empresariales con ciudades como Almería,
Málaga, Sevilla, Valencia, Barcelona, Mallorca, etc. y países como Portugal,
Inglaterra o Francia. Tanto al por mayor como al por menor comerciaron con una
gran variedad de géneros, ya fuese barrilla, azúcar, esparto, corteza de granada, cogollos de palma, jaboncillo, jabón, arroz, sal, petróleo, madera, naranjas… Asimismo, obtuvieron la representación
exclusiva en el levante almeriense de diversas marcas conocidas a nivel nacional
como Vinos Marqués de Mudela, Anís del Mono, Vino Valdepeñas, diversas marcas
de Cognac como Jimenez Lamothe, Henri Garnier y Jerezano, Bodegas Franco
Españolas de Logroño, así como productos químicos y comestibles como zotal, quesos
franceses, aceites de oliva, chacinas, aceitunas sevillanas, chocolates… Sin
olvidar que también fueron delegados locales de compañías de seguros como la inglesa
Commercial Union, La Polar de Bilbao o el Lloyd Malagueño, o de empresas de
transporte como la Alsina.
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D. Francisco Berruezo Gerez. Hacia 1910
Fotógrafo: F. de Blain
Col. José Berruezo García |
La Casa Berruezo fue de las más
antiguas dedicadas a la Consignación de Buques en Garrucha, pues desde don
Manuel Berruezo Ayora en la década de 1840 hasta la de 1960, con un heptagenario
don Francisco Berruezo Gerez, siempre hubo un Berruezo al frente de este tipo
de actividad profesional. Se dedicaron a la consignación y fletamento de barcos
durante más de un siglo.
El imperio industrial fue muy heterogéneo. A lo largo de los años, los
Berruezo dispusieron de una serie de fábricas dedicadas a diversos sectores y
repartidas por varios municipios como Almería, Mojácar, Somontín, Garrucha,
Cuevas del Almanzora, etc. Así pueden citarse a modo de ejemplo las industrias
dedicadas a la molienda de jaboncillo (talco), aserramiento de mármoles,
producción de yesos, cemento y cal hidráulica, manufactura de esparto,
fabricación de ladrillos, o la fundición de plomos San Antonio que, en su época dorada, unida a la metalúrgica Encarnación de los Fernández-Manchón,
llegó a ser la segunda en volumen de plomo exportado por la rada de Garrucha y
la primera en exportación al extranjero. Asimismo, la familia Berruezo se
involucró en la industria aceitera, panificadora, harinera, ovina y pesquera,
entre otras actividades.
En cuanto a su imperio inmobiliario, los Berruezo
amasaron una gran cantidad de propiedades, tanto fincas rústicas como urbanas,
repartidas por más de una decena de municipios, entre los que se encontraban:
Garrucha, Mojácar, Bédar, Cuevas del Almanzora, Almería, Vera, Turre,
Carboneras, Antas, Lubrín, Lucainena de las Torres, Somontín, Lúcar, Purchena,
Mazarrón… La mayoría eran cortijos destinados a producción agrícola, cuyos
productos exportaban por el puerto de Garrucha.
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D. Pedro Antonio Berruezo García. Hacia 1885
Col. José Berruezo García Cortesía María Teresa Ituarte Mata |
La familia Berruezo también creó
un importante imperio minero. A
partir del descubrimiento de los filones de plomo argentífero en Sierra
Almagrera en 1838 formaron parte como accionistas y miembros de diversas juntas
directivas de sociedades explotadoras. Además, como ya se ha comentado, disponían
de la fundición San Antonio, en manos de don Antonio Berruezo Ayora desde 1875,
y fábricas para la manufactura de jaboncillo, mármol, yesos, cal… Asimismo, sabedores
de los enormes beneficios que concedía la minería, registraron decenas de
minas y tuvieron intereses mineros por casi toda la provincia almeriense:
Bédar, Cuevas del Almanzora, Mojácar, Carboneras, Turre, Almería, Pulpí,
Lucainena de las Torres, Sorbas, Vera, Lubrín, Macael, Alcóntar, Serón,
Somontín, Lúcar, Gérgal, Tíjola, Fines, Oria, Albox, etcétera. Quizá sea don
Francisco Berruezo López uno de los máximos exponentes familiares en este tipo
de negocio, pues él solo llegó a demarcar más de 60 minas, algunas de las
cuales llegaron a ser explotadas por grandes compañías foráneas. Este antepasado llegó a
convertirse en una de las figuras más destacadas de la minería del levante
almeriense, en particular de la de Bédar, donde fue muy respetado, y, además,
presidió algunas sociedades importantes como La Recuperada, que explotaba ricas minas bedarenses de hierro.
En la época que nos concierne, la
burguesía adinerada solía ejercer de prestamistas, ya que no existían los
bancos como los conocemos hoy día. La familia Berruezo no fue una excepción a ello,
pero se destacó por concederlos a largo plazo y no cobrar intereses, lo que
denota el carácter altruista de la familia, aunque en algunos casos esos
préstamos quedaban garantizados con propiedades.
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D. Pedro Berruezo Gerez. Hacia 1905.
Este antepasado fue Alcalde de Garrucha 15 años
Col. José Berruezo García |
Como ya se ha comentado, los
Berruezo controlaron su imperio económico
desde Garrucha, donde se habían asentado en la década de 1840 como
relevantes comerciantes. En poco tiempo, se convirtieron en uno de los pilares de
Garrucha y junto a otras importantes familias como la Orozco, la Gerez o la
Quesada, lucharon por emanciparla de su matriz, Vera. No fue fácil, pero lo
consiguieron, siendo el abanderado de aquel movimiento independentista, don
Manuel Berruezo Ayora, el primer Alcalde del naciente municipio en 1861. Desde ese
momento, siempre hubo un Berruezo presidiendo el Ayuntamiento de Garrucha en
las siguientes siete décadas. Además, no se limitaron a ser Alcaldes pues
también estuvieron vinculados al servicio público municipal como Concejales,
Secretarios del Ayuntamiento, Gestores de las Contribuciones Fiscales,
periodistas, Jueces Municipales y de Paz. Igualmente, formaron parte de la
Administración Estatal como responsables del Servicio de Rentas de Garrucha y,
en el ámbito de la representación consular, ostentaron los viceconsulados de
Portugal y Francia. Asimismo, fundaron la que hoy es la Hermandad más antigua
de Garrucha, la hoy conocida como Real, Ilustre y Antigua Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores, y fueron firmes
baluartes y custodios de las tradiciones populares de la localidad. También
influyeron en la realización de obras que depararon un mayor trabajo para los
garrucheros, como la construcción del cable aéreo minero de Bédar a Garrucha,
entre otras acciones destacables.
En sentido general, puede decirse
que los Berruezo trabajaron firmemente por el progreso social y económico del
municipio, y, por ello, hay quien dice que para comprender mejor la historia de Garrucha hay que conocer la contribución de los Berruezo, pues hicieron máxime el lema: el bien común por encima del individual.
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Vista panorámica parcial de Garrucha a principios del siglo XX. Fotógrafo: F. de Blain
(http://www.portalmanzora.es/a/modules.php?name=coppermine&file=displayimagepopup&pid=6217&fullsize=1) |
Como colofón a este complejo
artículo, donde se ha tratado de resumir la variada actividad empresarial de la
familia y su estrecha relación con Garrucha, cabe citar algo muy característico
de esta burguesía acaudalada, las alianzas matrimoniales que les permitieron
ampliar su influencia y poder. En este sentido, entre las familias de importantes comerciantes, industriales y propietarios que emparentaron
con los Berruezo en esta época se pueden mencionar a la Labernia, la Fuentes, la Segura, la Cánovas o la Gerez.