jueves, 30 de junio de 2016

D. Simón Fuentes Caparrós (1857-1934)


D. Simón Fuentes Caparrós. Hacia 1900
(Extraída de Memoria histórica, fotográfica y documental de Garrucha 
(1861-1936). Vol. II. Ed: Ayto. de Garrucha. Autor: Juan Grima. 
Documentalista: Salome del Moral)
Don Simón Fuentes Caparrós nació el 1 de diciembre de 1857 en Carboneras (Almería). Era hijo de D. José de Fuentes Ruiz (Alcalde y Juez municipal de Carboneras) y Dña. Juana Caparrós Soto.

Criado en el seno de una familia de comerciantes, vinculados principalmente al esparto, cursó sus estudios en el Instituto de Segunda Enseñanza de Almería (1869-1873) y en el de Lorca (1873-1874), obteniendo el grado de Bachiller en este último.

Hacia 1880 debió llegar a Garrucha procedente de Carboneras, junto a otros familiares, movido seguramente por la fama de la rada de este municipio levantino como puerto principal exportador de la riqueza minera y agrícola de la comarca del Bajo Almanzora. Sin lugar a dudas, era el mejor sitio para incrementar y expandir el negocio familiar del esparto.

En aquel tiempo pretérito donde la familia Fuentes era todavía una forastera en Garrucha, un joven don Simón no tardó en entablar amistad con los Berruezo. La familia Berruezo era una de las más importantes del municipio en aquellos esplendorosos años para la villa; asentada en Garrucha desde principios de 1840 como destacados comerciantes e industriales, había sido una de las fundadoras del municipio en 1861 (el Primer Alcalde fue Don Manuel Berruezo Ayora) y mantenía desde entonces una gran preponderancia en la política, la economía y la cultura local. En este sentido conviene recordar que cuando llegaron los Fuentes en los años 80 del siglo XIX, el Ayuntamiento de Garrucha estaba presidido por los Berruezo: D. Juan Francisco Berruezo Torres y D. Francisco Berruezo López fueron Alcaldes de la villa en esa década. Asimismo, la importante Aduana y Rentas Estancadas de Garrucha llevaban el sello familiar al estar al frente de estos cargos estatales de Hacienda D. José Segura Berruezo y, anteriormente, D. Pedro Berruezo Soler. Y en el aspecto cultural, los Berruezo se habían destacado como promotores y custodios de las tradiciones populares, y fueron grandes impulsores de la Semana Santa de Garrucha. (Ver: Los Berruezo, una saga de AlcaldesLos Berruezo y la Semana Santa de GarruchaLos Berruezo y la Iglesia Parroquial de Garrucha)

D. Francisco Berruezo López. Hacia 1900
Col. José Berruezo García
Particularmente, D. Simón Fuentes buscó acercarse a D. Francisco Berruezo López. Cabe preguntarse entonces, ¿por qué hacia él? Bien sencillo. Don Francisco Berruezo tenía un carácter afable y era uno de los comerciantes, industriales, propietarios e inversores mineros más potentes que había en ese momento en Garrucha, siendo el máximo contribuyente de clase mercantil, industrial y territorial del municipio. Además, tenía un gran peso político, era Vicecónsul de Portugal y tenía un reconocido prestigio social, más aún a partir del nombramiento de Caballero de la Real Orden de Isabel la Católica que le otorgó Alfonso XII en 1885. A todo se unía algo interesante para el soltero don Simón y es que don Francisco Berruezo tenía dos hijas casaderas.

Tal fue la cercanía y buena sintonía entre ambas familias que pronto don Simón se prendó de las hijas de D. Francisco Berruezo López. Así pues, cortejó a la hija mayor, Dña. María Berruezo Gerez, pero el amor no prendió en ellos, lo que sí ocurrió con su hermana Dña. Concha Berruezo. El matrimonio se celebró en Garrucha el 11 de enero de 1888, siendo testigos del enlace D. Juan Francisco Berruezo Torres y D. Asensio Fernández Morán. Fruto de este enlace nacerían 6 hijos: D. Francisco, Dña. Juana, Dña. María, D. José, Dña. Catina y Dña. Concha Fuentes Berruezo.

Así describió el periódico La Crónica Meridional (Almería, 12/6/1884) la
participación de Doña Concha Berruezo, a la edad de 15 años, en
la Velada Musical celebrada en Vera el 1 de junio de 1884.

Familia Fuentes Berruezo. Hacia 1915. 
(Extraída del libro Memoria Fotográfica de Garrucha (1838-1936). La Historia Quieta. Vol. III)

A partir de ese momento, Don Simón formó parte de la familia Berruezo y de la mano de su ahora suegro se introdujo en las esferas de poder local, entre los prohombres del municipio, lo que le llevó a acomodarse de manera plena en la alta sociedad de Garrucha.

A nivel político, Don Simón Fuentes se adhirió firmemente a las políticas de tendencia reformista y regeneracionista que desarrollaron los Berruezo en Garrucha a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Se alineó en torno a la figura de su suegro y apoyó durante toda su vida a su cuñado y buen amigo, Don Pedro Berruezo Gerez, como Alcalde del municipio durante los largos años que estuvo al frente de la Corporación Municipal. Con el devenir de los años, el industrial carbonero se convirtió en un personaje muy influyente en la política garruchera, destacando la especial amistad que mantuvo con D. Augusto Barcia, Diputado a Cortes por el distrito de Vera en varias ocasiones.

En el ámbito profesional, don Simón Fuentes Caparrós progresó enormemente como hombre de negocios desde su llegada a Garrucha, convirtiéndose en la primera mitad del siglo XX en uno de los principales capitales del levante almeriense. Se sabe que fue banquero de 1904 hasta su muerte y que ejerció la Administración Subalterna de Tabacos. Además, su Casa Comercial, gestionada por su primo D. José Fuentes en un primer momento y posteriormente por su yerno, D. José Sanchez-Sicilia, supo encumbrarse económicamente con la exportación del esparto, con destino principal al Reino Unido. 

Sin lugar a dudas, los Fuentes vivieron su época dorada a partir de 1914, donde marcaron una diferencia significativa respecto a otras Casas Comerciales, ya que tras la paralización minera como consecuencia de la Primera Guerra Mundial muchas de las acaudaladas familias de la región, dependientes en gran medida de los beneficios que concedía la minería, vieron disminuidas sus ingresos sustancialmente, mientras que los Fuentes con su esparto se mantuvieron en las tres décadas siguientes.

D. Pedro Berruezo Gerez, en el centro con sombrero, y a su izquierda D. Simón Fuentes en una de las innumerables
jornadas de caza que disfrutaban en sus posesiones de Sierra Cabrera. Hacia 1920.

(Extraída del libro Memoria Fotográfica de Garrucha (1838-1936). La Historia Quieta. Vol. III)

En el aspecto minero, don Simón Fuentes no fue ajeno a este lucrativo negocio que, desde el descubrimiento de los filones de plomo argentífero en Sierra Almagrera en 1838, estaba generando grandes beneficios a aquellos que tenían la capacidad económica para desarrollarse en este sector. Seguramente su mentor en este asunto debió ser su suegro D. Francisco Berruezo López, uno de los inversores mineros más importantes y respetados del levante almeriense en su época. Así pues, se tiene constancia de diversas minas registradas por D. Simón Fuentes en Carboneras y Mojácar: La Fontanilla (1908), Chavarito (1908), La Fontana (1908), San José (1908), El agualid (1908), El Muluya (1910)… Se sabe también que desde principios del siglo XX y hasta aproximadamente la Gran Guerra, los Fuentes exportaban desde Garrucha mineral de hierro y yeso a través de la compañía “José de Fuentes en Liquidación”.

Casa del matrimonio Fuentes-Berruezo en la actualidad
Por otro lado, y como curiosidad, la única casa señorial que todavía se conserva en Garrucha es precisamente la que fue del matrimonio de D. Simón Fuentes y Dña. Concha Berruezo. Esa casa, que se encuentra en la actual Plaza Pedro Gea, era una de las varias propiedades que tenía D. Francisco Berruezo López en la dicha Plaza y que don Simón compró a su suegro en 1907. En esta vivienda se hospedaron diversas personalidades de la Historia de España como Kindelan o Barcia. 

Asimismo, en ese año de 1907 fue nombrado el rico industrial del esparto Vicecónsul de Noruega, un aspecto poco conocido y estudiado de su biografía.

Finalmente, don Simón Fuentes Caparrós falleció en su cortijo de “El Algarrobico” (Carboneras) el 7 de julio de 1934, a la edad de 76 años. Atrás quedaba ya la vida de este polifacético hombre de negocios, que llegó a ser conocido como “El Rey del Esparto”. Aunque murió en Carboneras, fue tan estrecha su relación con la familia Berruezo y su vinculación a Garrucha, donde era muy querido, que su cuerpo, por deseo de su esposa, fue trasladado y enterrado en el Panteón que mandó construir en Garrucha, para la familia Berruezo, su muy querido y respetado suegro don Francisco Berruezo López en 1885. 

Esquela publicada en el Diario de Almería (8/7/1934)

jueves, 28 de abril de 2016

Garrucha homenajea a su primer Alcalde


En el pleno extraordinario celebrado el 14 de abril de 2016, el Ayuntamiento de Garrucha acordó nombrar a Don Manuel Berruezo Ayora Hijo Adoptivo de la Villa y bautizar el Centro Cultural del municipio con su nombre, en reconocimiento a la magna labor que desarrolló en el municipio durante su mandato como Primer Alcalde y en la consecución de la independencia de Garrucha en 1861.


Este reconocimiento honorífico que le ha concedido la Municipalidad al “primer padre de todos los garrucheros” fue celebrado con aplausos por los ciudadanos asistentes al Pleno, entre los que se encontraba Ernesto Ortuño Berruezo como representante de la familia Berruezo.

La Alcaldesa Dña. María López Cervantes, ilusionada por lo histórico del acontecimiento, comentó que con este nombramiento de Hijo Adoptivo “hacemos no sólo un reconocimiento a una persona cuya valía está fuera de toda duda sino también justicia a toda una familia fuertemente comprometida con el desarrollo social y económico de nuestro municipio algunos de cuyos miembros, incluso, arriesgaron sus vidas durante las guerras carlistas por defender ideales de progreso”.

Don Manuel Berruezo Ayora, que fue uno de los grandes impulsores de la independencia de Garrucha respecto de Vera, fue Alcalde de 1861 a 1863 y ha sido considerado como uno de los mejores gobiernos municipales que ha tenido Garrucha en su Historia. Bajo su mandato la villa fue dotada de Municipalidad Independiente, Administración de Aduanas y Rentas Estancadas, Ayundantía de Marina, Sanidad Marítima, Compañía de Carabineros del Reino, Intervención de Minas, Feria, la Fundición de plomos San Jacinto, médico titular, notario público y viceconsulados inglés y francés, que facilitó la llegada de capital extranjero para la revitalización de la industria y el comercio que tanto benefició a Garrucha. Además se aprobó la construcción del Ayuntamiento, Iglesia, cárcel y Escuela de Instrucción.

En el libro de 1921 Historia de Garrucha, páginas 82 y 83, sus autores resaltaron la total entrega al pueblo del Ayuntamiento dirigido por el Sr. Berruezo al expresar lo siguiente: “El primer Ayuntamiento de Garrucha demostró una actividad y un interés laudable en todo lo que podía ser beneficioso a la población… En resumen: aquel primer Ayuntamiento de Garrucha hizo por la población en un año más que todos los que le han seguido hasta nuestra época, demostrando verdadero cariño al pueblo y una voluntad firme y decidida de trabajar por su bien; ejemplo que debieran imitar todos los ciudadanos… He aquí la obra de unos cuantos patriotas.”

De manera similar a lo expuesto en el párrafo anterior, ya se había pronunciado el 12 de enero de 1901 el periódico garruchero “El Eco de Levante” en el artículo “Garrucha en el siglo XIX”, donde se puede leer: “Aquella primera Administración Municipal no pudo ser más recta y más conveniente a los intereses locales en aquel primer año de emancipación, se instituyó la Feria que anualmente se celebra desde entonces y se dio principio al fomento de la localidad bajo la importancia de aquellos importantísimos hombres de negocios cuyo norte consistía en mejorar y hacer que progresase Garrucha en todo aquello que una bien entendida administración económico-social y de Justicia reclama”. 

La vinculación de la familia Berruezo con Garrucha no se limitó a la figura de Don Manuel Berruezo. Durante las siete primeras décadas muchos de sus miembros estuvieron fuertemente comprometidos con el desarrollo del municipio como concejales, secretarios municipales, jueces municipales y de Paz, vicecónsules, comerciantes, industriales, funcionarios de Hacienda, promotores de la Semana Santa… Asimismo, este clan de prohombres ha dado otros Alcaldes a Garrucha: Juan Francisco Berruezo Torres (1865, 1866, 1883 y 1886), Pedro Berruezo Soler (1873-74), Francisco Berruezo López (1887 a 1889), Cleofás Berruezo Castaño (1895) y Pedro Berruezo Gerez (1906 a 1914, 1916, 1918 a 1923, 1931). Indudablemente, Garrucha forma parte de la historia de la familia Berruezo y la familia Berruezo forma parte ineludible de la historia de Garrucha.

La prensa de Almería se hizo eco, tanto en su edición digital como impresa, del histórico nombramiento. Así pues pudieron leerse a este respecto artículos en los periódicos: El Diario de Almería, Ideal, Teleprensa, Almería24h.com y La Voz de Almería. Particularmente en este último, el redactor jefe D. Manuel León, conocido garruchero buen sabedor de la historia del municipio, escribió un sentido escrito titulado “Homenaje al padre de la Independencia”, en el que comentó: 

Tuvo el honor de ser el primer alcalde independiente de la villa de La Garrucha, un antiguo anejo marinero de Vera, por el que durante siglos pleiteó, con luz y escribanía, con la vecina Mojácar. Fueron años difíciles, en los que la matriz veratense no daba su brazo a torcer, no quería perder esa pedanía de antiguos pescadores que tantos rentos le proporcionaba, desde la sal del Alfolí a la Aduana y al tigüal del pescado. Pero un grupo de prósperos comerciantes, oriundos de la propia Vera y pueblos limítrofes, como los Berruezo, los Orozco o los Gea fueron alumbrando la idea de la segregación, como las colonias americanas principiaron a hacerlo de la metrópoli, por esas mismas fechas.
Lo consiguieron el 1 de enero de 1861, por Real Decreto de la reina Isabel II. Y fue el abanderado de ese movimiento de independencia, de esa felicidad obtenida, el primer presidente de la flamante corporación, Manuel Berruezo Ayora, un turrero afincado en Garrucha desde años atrás, a quien el pueblo de Garrucha rendirá homenaje más de siglo y medio después de esa conquista.
El Ayuntamiento aprobó ayer en Pleno una moción para nombrar Hijo Adoptivo a este prohombre de los primeros años de la historia de Garrucha como municipio independiente y también dará su nombre al Centro Cultural de la villa. […]

(La Voz de Almería, Almería, 15 de abril de 2016)
Asimismo, el conocido y experto investigador minero D. Juan Antonio Soler recogió también la noticia y realizó un excelente artículo titulado “Los Berruezo y la minería de Bédar” sobre la fuerte vinculación de la familia con la historia minera de ese término municipal, que fue publicado en el blog “El Faro de Bédar” y en la página web de “Bédar sostenible”. Desde aquí animamos a su lectura: Los Berruezo y la minería de Bédar

El 23 de abril tuvo lugar el acto institucional en el que se descubrió una placa en el Centro Cultural con su nombre y el Ayuntamiento hizo entrega a la familia de un diploma-pergamino con la justificación legal del nombramiento de D. Manuel Berruezo Ayora como Hijo Adoptivo de la Villa. Asimismo, obsequiaron a la familia con un bastón de Alcalde con el nombre del primer regidor del municipio grabado.

Centro Cultural Alcalde Manuel Berruezo Ayora
Detalle del nombre del edificio

Placa colocada en el Centro Cultural Alcalde Manuel Berruezo Ayora de Garrucha

Izq. a der.: El Concejal de Cultura Ángel Capel Fernández,
José Berruezo García y la Alcaldesa María López Cervantes

en el momento del descubrimiento de la placa

El acto contó con la participación de amigos, vecinos de Garrucha, diversas personalidades e instituciones del municipio así como componentes de la familia Berruezo: José Berruezo García, José Francisco Berruezo Martín, Ernesto Ortuño Berruezo, María Berruezo García, María García Alcántara, Carmen Berruezo Segura, María Marbán Berruezo, Gaspar Ros Berruezo, Matilde Ros Berruezo, María Luisa Alías Berruezo, José Garrido Alías y José Garrido García, disculpando la ausencia otros miembros de la familia.

Diploma-pergamino con el nombramiento de Hijo Adoptivo de la Villa de Garrucha
De izq. a der.: Concejal de Cultura Ángel Capel Fernández, Alcaldesa María López Cervantes,
José Berruezo García, María Luisa Alías Berruezo, Ernesto Ortuño Berruezo y José Francisco Berruezo Martín
José F. Berruezo, en nombre de la familia, agradeciendo al Ayuntamiento de Garrucha el nombramiento otorgado.
Fotografía cortesía de Isabel M. Simón Castaño
Familias Berruezo García, Marbán Berruezo, Ros Berruezo, Alías Berruezo y Ernesto Ortuño Berruezo
junto al Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Garrucha. Fotografía cortesía de Isabel M. Simón Castaño

Al día siguiente del acto institucional, coincidiendo con el 142 aniversario del fallecimiento del homenajeado, el Ayuntamiento de Garrucha depositó los centros florales que aparecen en el escenario en el Panteón donde se encuentra la tumba de D. Manuel Berruezo Ayora.

La familia Berruezo reitera su agradecimiento a la Alcaldesa, al Concejal de Cultura y resto del equipo de Gobierno, al Grupo Independiente por Garrucha y a todos cuantos han acudido al acto o nos han manifestado su apoyo, con los que hemos contraído una deuda de eterna gratitud.


sábado, 2 de abril de 2016

Las Minas de D. Manuel Berruezo Ayora que propugnaban la independencia de Garrucha


Vista panorámica de Garrucha. Hacia 1900. Fotógrafo: F. de Blain

A lo largo de los años 50 del siglo XIX comenzaron en Garrucha los movimientos independentistas de manos de destacadas familias de ideología liberal como los Berruezo, Orozco, Gerez… asentadas allí y que poseían altos intereses económicos en esta pedanía de Vera.

El aumento de población y del comercio, y la cada vez más desarrollada minería de la región, hizo que las importantes familias residentes en Garrucha promovieran su segregación respecto de Vera. Una de las más destacadas que participó activamente en la consecución de la ardua y difícil tarea de la segregación fue la familia Berruezo. Supieron ver en Garrucha el futuro importante enclave geoestratégico comercial en que se iba a convertir en los años venideros al excelente ritmo de la industria minera y no dudaron en promover su constitución como municipio independiente.

Como ya se ha comentado en varias ocasiones, uno de los personajes que más apoyó y lideró la causa secesionista fue Don Manuel Berruezo Ayora. Los aspectos histórico-políticos del antes y el después de la constitución de Garrucha como villa independiente en 1861 ya fueron comentados en su reseña biográfica publicada en este presente blog. (Ver Parte IV) Sin embargo, no se comentó un tema bastante curioso relativo a este asunto y es el minero. Los deseos de independencia también se dejaron ver en los nombres con que este potente empresario registró algunas de sus demarcaciones mineras. Sin lugar a dudas, eran alusiones propagandísticas a lo que se estaba fraguando.

D. Manuel Berruezo Ayora, que fue uno de los grandes promotores del movimiento secesionista y que a la postre se convertiría en el Primer Alcalde de Garrucha, dejó constancia en algunos de sus registros mineros, hechos en la década de 1850, de su lucha por la conquista de la independencia de la hasta entonces pedanía de Vera. Era una auténtica declaración de intenciones y que denota su fuerte compromiso con la causa. Así puede mencionarse a título ilustrativo las minas GRAN GARRUCHA (1852), situada en Lúcar, INDEPENDIENTE (1852), en Fines y CIUDAD DE GARRUCHA (1857), situada en Mojácar.

Estas tres minas constituyen con sus nombres el anhelo de este esclarecido patricio. Don Manuel Berruezo, el primer padre de todos los garrucheros, como lo calificó el redactor jefe de La Voz de Almería D. Manuel León, manifestaba de esta peculiar forma su deseo: Erigir una gran ciudad de Garrucha independiente. No se equivocó, pues los hechos históricos que se sucedieron le dieron la razón.


jueves, 17 de marzo de 2016

La Semana Santa de Garrucha en 1901


Semana Santa de Garrucha. Paseo del Malecón, al fondo Ayuntamiento. Hacia 1930. Fotógrafo: J. Garrido
Col. José Berruezo García

LA SEMANA SANTA EN GARRUCHA

Como es de costumbre desde que Garrucha existe, también se han celebrado este año con gran entusiasmo y esplendor las fiestas de Semana Santa y los pasos de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, ceremonia esta última importada de Vera, de donde es oriunda casi toda esta población.

Cuentan las personas que alcanzaron aquellos tiempos, que antes de que Garrucha fuese pueblo independiente, y de que se hubiese implantado aquí la costumbre de los Pasos, todo el vecindario se trasladaba a Vera, Mojácar o Turre, para presenciarlos, presentando nuestra población tristísimo aspecto, con todas sus casas cerradas y abandonadas. En vista de ello, las personas de viso de Garrucha, acordaron realizar aquí también estas fiestas, y desde entonces y sin interrupción se ha venido celebrando, sin que, a pesar de lo grotesco que en algunas ocasiones resultan algunos Pasos, haya habido autoridad civil ni eclesiástica que se lanzara a suprimirlos. Tan arraigados están en el pueblo.

D. Francisco Berruezo López. Hacia 1900.
Hermano-Fundador de la Hermandad de la Virgen de
los Dolores en 1868, siempre estuvo muy vinculado a
la Semana Santa de Garrucha, de la que fue uno de sus 
mayores impulsores y valedores.
En Garrucha existen tres Hermandades o Cofradías: la de San Juan, de la que es Mayordomo D. José Peña; la de Nuestro Padre Jesús, con su Mayordomo D. Bartolomé Quesada y la de Nuestra Sra. de las Angustias, de la que lo es D. Francisco Berruezo López.

Todas rivalizan en entusiasmo, hasta el punto de que no existiendo en Garrucha más que una banda de música, contratada por la Hermandad de Jesús, la de la Virgen, considerándose desairada, ha traído todos los años una excelente música forastera, para que acompañe a la hermosa Imagen en todas las Procesiones. Este año ha sido contratada la excelente Banda Blanca, de Huércal-Overa.

Las procesiones han sido espléndidas, llamando la atención, como todos los años, los magníficos tronos en que las imágenes iban colocadas. Se puede decir que en esto echan el resto las Hermandades, hasta el extremo de que pocas poblaciones de España los igualan.

La concurrencia en la Plaza, durante los Pasos y Sermones, era todo lo grande que las dimensiones de ella podían tolerar. Se habían colocado por un oportuno industrial varias filas de bancos, cuyos asientos se pusieron a la venta, no quedando uno vacío en los días, Jueves y Viernes Santo. Los sermones, a cargo de nuestro Párroco D. Juan Bautista Sánchez y de su hermano D. Cristóbal, tan elocuentes y sentidos como todas las oraciones sagradas que pronuncian. Los Pasos interpretados con “amore”, pero haciendo ver a la ilustrada concurrencia que están llamados a desaparecer (creemos que las Hermandades así lo han acordado para los años sucesivos; veremos si se cumple el acuerdo) en gracia a la solemnidad de estos días, que no queda respetada ni guardada entre la algazara de una gran concurrencia, que en días de ayuno y recogimiento hace gran consumo de torraos, turrón y vino. ¡Pero vaya V. a criticar costumbres populares tan antiguas! ¡Predicar en desierto!

De todas las Procesiones, la más notable, la más importante es la del Santo Entierro, organizado por la Hermandad de la Virgen de las Angustias. Su larga carrera la hace durar más de cinco horas, y como se verifica de noche (noche espléndida de Luna, este año) el gran número de fieles, y los hermosos tronos adornados con artísticas bombas de cristal en gran profusión, dentro de las que ardían sus correspondientes bujías, le dan un aspecto solemne, de grandeza tal que deja el ánimo suspenso y lo encamina a la meditación de los hermosos Misterios que se celebran.

En suma, el pueblo de Garrucha puede estar orgulloso de su Semana Santa, cuyas fiestas celebra por cuestación pública que realizan las Hermandades, obteniendo todos los años cuantiosos gastos. A pesar de la gran afluencia de gente de todas clases, no ha habido que lamentar desgracias ni delitos de ninguna especie, lo que da alta idea de la sensatez del vecindario.


(El Eco de Levante, Garrucha, 11 de abril de 1901)


jueves, 3 de marzo de 2016

Dña. María Teresa Berruezo Solá (1883-1956)


María Teresa Berruezo
Cortesía María Teresa Ituarte
Doña María Teresa Berruezo Solá nació en Tarragona el 12 de octubre de 1883. Era hija de D. Pedro Antonio Berruezo García (hijo de D. Pedro Berruezo Soler) y Dña. Antonia Solá Rovira. Su padre, empleado de la Real Hacienda e inversor minero, pertenecía a una familia de acaudalados propietarios e industriales naturales del levante almeriense, mientras que su madre provenía de una destacada familia de la burguesía catalana.

Nuestra biografiada se crio en el seno de una familia acomodada, donde recibió una educación esmerada de acuerdo a su posición social. Así pues, y como era habitual en las señoritas de su clase, el canto y el piano fueron dos constantes en su humanística formación. No obstante, ella, de mentalidad avanzada para su época, irá más allá de lo prestablecido por la sociedad para las mujeres de principios del siglo XX. Así pues, inmersa en el culto y artístico ambiente del modernismo catalán de la Belle Époque, Dña. María Teresa se adentró de manera plena en el campo de las Bellas Artes, donde desarrolló sus grandes cualidades como pintora.

La señorita Berruezo fue discípula aventajada del conocido pintor ciudarrealeño D. Ángel Andrade Blázquez (1866-1932), durante la estancia de éste en Tarragona como Profesor de Dibujo de 1900 a 1906. Asimismo, estuvo completando su formación artística en París, donde realizó algunas copias de cuadros del Museo del Louvre, y también recibió una beca para viajar a Roma.

María Teresa Berruezo Solá retratada por
Ángel Andrade. Revista Blanco y Negro (1905
)
Como curiosidad cabe mencionar que en la revista Blanco y Negro, del  4 de noviembre de 1905 aparece una lámina que reproduce un cuadro de D. Ángel Andrade tituladoPara el Santo de mi abuela”. La retratada no es otra que Dña. María Teresa Berruezo Solá en su estudio de pintura.

Mientras que su maestro se especializó en la pintura costumbrista y paisajista, ella lo haría en el retrato, donde destacó por su excelencia, aunque sin abandonar otras temáticas. Pronto el nombre de María Teresa Berruezo se hizo conocido y reconocido en el mundo de la pintura tarraconense de su tiempo.

Por otro lado, Berruezo, dama con grandes inquietudes culturales, no sólo cultivó la pintura, también tuvo ciertas dotes literarias y poéticas. A título privado, llegó a componer algunos sonetos y composiciones teatrales. Igualmente, trabajó la escultura, particularmente el mármol. Realizó la lápida para la tumba de su hijo Pepito (1921-1936), una copia del plafón que hay detrás de la imagen de San Pedro en el Vaticano.



Diversas notas se publicaron en la prensa sobre su calidad como pintora, como las que se recogen a continuación, donde se alababa su buen proceder:

Algunas notas de prensa
Arriba de izquierda a derecha: Lo Camp de Tarragona (28/1/1903), La Justicia (Tarrgona, 7/7/1906)
Debajo de izquierda a derecha: Full Oficial del Dilluns (Barcelona, 5/8/1935), La Cruz (Tarragona, 8/8/1935)

A título ilustrativo se exponen algunos de sus retratos realizados en pintura o a lápiz:

Retrato de hombre anciano
Cortesía María Teresa Ituarte
Retrato de mujer
Cortesía María Teresa Ituarte
Retrato de su abuela Dña. Teresa Garcia
Cortesía María Teresa Ituarte
Retrato de su marido D. José Mata
Cortesía María Teresa Ituarte

Mujer vitalista, con carisma y fuerte carácter, también mostró interés en la política y militó en las filas de la Lliga Catalana durante la Segunda República.

A nivel familiar, Dña. María Teresa Berruezo se casó en 1912 con D. José Mata Colomer. El matrimonio tuvo cuatro hijos: Cecilia, Alejandro, Antonia y José. 

Dña. María Teresa Berruezo Solá junto a su marido D. José Mata Colomer y uno de sus hijos. Hacia 1920.
Cortesía María Teresa Ituarte Mata

Persona conocida en Tarragona, su vida tuvo un interés público, como muestra el siguiente ejemplo publicado en la prensa local:

Nota de La Cruz. (Tarragona, 9/10/1924)

Finalmente, Doña María Teresa Berruezo Solá falleció en Barcelona el 8 de agosto de 1956, a la edad de 72 años. Acabó la vida de esta singular e interesante mujer, que en una época predominada por los hombres supo hacerse un hueco por su valía en los círculos artísticos de Tarragona y Barcelona. Su muerte, que causó profundo pesar, puso fin al viaje por este mundo de esta artista que quiso y supo consagrar su vida a las Bellas Artes. Sin lugar a dudas, ocupa un puesto preeminente junto a aquella rama de la familia Berruezo de pintores y doradores catedralicios almerienses de los siglos XVIII y XIX.

Nota: Nuestro agradecimiento a su nieta, Dña. María Teresa Ituarte Mata, por la información documental y gráfica que ha hecho posible la elaboración de esta entrada.